lunes, septiembre 24, 2007

Tu y tu blog...

Si no lo has escrito en tu blog, no lo has vivido.
Irimi's dixit.


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viernes, septiembre 21, 2007

Tu vida no es...

no es todo lo tranquila que uno esperaba cuando te dejas el móvil en casa y cuando vas a cogerlo tienes 94 mails y otras tantas llamadas perdidas.


Supongo que esto es consecuencia de las nuevas tecnologías. Para lo bueno y para lo malo.



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jueves, septiembre 13, 2007

Cuidadito con los coches... o no tanto.

Y aún hay más pero en la India. Cosas curiosas.

lunes, septiembre 10, 2007

Sorpresa a la vuelta...

La última semana de Agosto tuve el honor de tener que viajar a Miami y currar 14 horas diarias por la cara. Las fotos que tomé de la ciudad las tomé desde el coche, y las únicas que tengo en la calle son de unos escasos 20 minutos que tuve libres mientras mi guía allí compraba un cable para conectar una máquina a una TV de plasma enorme. El caso es que el último día, me levanté a las 5 y media de la mañana para hacer la maleta, me recogían a las 6 y 15 y a las 7 horas estábamos en el hospital en el que teníamos cita para dar la formación al personal médico encargado de utilizar nuestro software. Después de aquello teníamos otra cita en Miami Beach (situado en la parte diametralmente opuesta de la city). Llegamos a las 11 de la mañana y salimos de allí a las 14 horas. Llegué a las 15 horas al aeropuerto y a esperara hasta las 17 horas. Eso si, sin poder dormir, porque allí si te descuidas... El caso es que esperaba poder dormir en el avión, pero..... este señor me lo impidió. Y le estoy muy muy agradecido. Pudo ser el destino, el karma, la casualidad, lo que sea, el caso es que Jeff Morris, ese es su nombre, se sentaba a mi lado y pasamos la totalidad de las horas del vuelo (casi 9 horas) hablando sin parar. Comentar que se trata de una persona muy especial, despertó en mí las ganas de volver al origen, de volver a aquello que tanto me gustaba, a ser yo mismo. Y no podía ser de otra manera. Siendo un maestro de Tai Chi (taichiproductions.com), que viaja por todo el mundo, le resulta muy fácil hacerse con la gente. Y no me extraña. Se le entiende perfectamente cuando habla, y lo que es mejor, entiende y escucha cuando hablan los demás, y eso lo puedo jurar porque mi inglés no es precisamente de Oxford. Afortunadamente cuando llegamos y pasamos por la aduana, pude disfrutar una hora y media de su compañía puesto que había tiempo hasta que cogiera su conexión, yo la cogería más tarde que el. La foto es de cuando me dejó invitarle a tomar algo en la "famosa" T4 de Barajas. Momentos irrepetibles desde luego. Cómo es posible que dos personas de tan variada procedencia (quizás no tanta si nos remontamos a siglos atrás) se puedan entender tan rápido y congeniar tanto. Lo que más me impresionó, además de sus profundos conocimientos de filosofía oriental, fue sin duda alguna, su humanidad. El decía que era lo que se veía de él, sin embargo cuando lo mirabas podías percibir una tremenda calma y seguridad a la vez que irradiaba una paz que hacía que nada pudiera torcerse. Desde luego, un auténtico maestro, no porque enseñara principios, sino porque vivía esos principios. De manera idéntica a como hace mi maestro de Aikido, al cual brindo desde aquí y ahora un grandísimo abrazo, Ezequiel Matías.

miércoles, septiembre 05, 2007

HIJOS DE PUTA

HIJOS DE PUTA,
pero que
HIJOS DE PUTA.
Cada cual que ponga lo que quiera. Yo ya sé por qué lo digo.


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